
Desde hace mucho tiempo, vengo pensando que debería dedicar más tiempo (o, simplemente, algo, que es más que nada), a hacer cosas diferentes. ¿Cuáles? Pues no sé, pero diferentes. Ahí está el problema: hay que arrancar. Porque la rutina te come, te seca las ideas, o eso me parece. Un amigo mío tiene un blog. Él es muy creativo y muy ácido, sabe sacarle punta a todo, y con gracia. Yo no soy como él, claro, cada cual es único en su especie, pero siento que las palabras, salvo excepciones groseras o hirientes sin necesidad, están mejor fuera que dentro. Y entonces me decidí. Así, a lo loco. (Cada cual hace el loco a su manera, jeje) Pensé: "¿Por qué no? Deja salir lo que llevas dentro (o lo que veas fuera y que te inspire, tú eliges)"
Así que éste es mi arranque. No sé qué tal saldrá. A lo mejor las palabras no quieren salir. O quizá sí salen, pero no en la forma adecuada. O tal vez todo fluye, así, con naturalidad, sin más, y me cambio de profesión (aunque adoro la mía, ya hablaré de ella otro día) Lo que sí es seguro es que ya he empezado algo diferente, y eso, ya de por sí, es una pequeña misión cumplida.
Ahora me toca pensar en el siguiente paso. Deseadme suerte ;)
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